Joaco Burgos: el joven rockero que reinterpreta la herencia argentina con identidad propia

📅 29/07/2026

Conversar con Joaco Burgos provoca la extraña sensación de estar frente a un artista que vivió varias décadas atrás. No se trata de nostalgia, sino de su comprensión profunda de la música. Mientras muchos de sus contemporáneos crecieron entre playlists automatizadas, algoritmos y tendencias efímeras, él describe los estudios de grabación como santuarios, recuerda qué álbumes se registraron en cada sala y se conmueve al imaginar que ocupa la misma silla donde alguna vez se sentó Luis Alberto Spinetta.

Con apenas poco más de veinte años, menciona a Charly García, Serú Girán o Fito Páez no como figuras lejanas, sino como creadores vigentes. “Cuando sos pequeño tenés la inocencia, un factor mágico y espectacular porque no meditás demasiado. Actuás casi por inercia. También querés imitar a tus influencias, y eso está bien porque todos empezamos así. Lo que logré en mi último trabajo fue hallar un sonido propio, donde realmente me encuentro. Ese es el sonido que quiero”, confiesa.

“Cuando sos más chico tenés la inocencia, que es un factor espectacular, mágico, porque no pensás mucho. Hacés casi todo por inercia. Pero también querés copiar a tus influencias, y está bien porque todos arrancamos así de alguna manera.”

Ese recorrido lo llevó a Desde lo profundo (2026), su tercer álbum de estudio, una obra donde, según reconoce, consolidó una identidad artística definitiva. El próximo 4 de agosto, esas composiciones sonarán por primera vez en vivo en el Teatro Coliseo, el concierto más relevante de su trayectoria hasta hoy.

Una producción que desafía la fugacidad moderna

Escuchar a Joaquín es sumergirse en una propuesta que avanza en sentido contrario a la velocidad con que hoy se consume música. Su nuevo disco despliega arreglos que se revelan tras varias audiciones, capas instrumentales que dialogan entre sí y una búsqueda sonora que evoca inevitablemente el rock argentino de los setenta y ochenta, pero sin caer en la copia.

El álbum fue grabado en Estudios Panda, con músicos como Fernando Samalea, Fede Mindlis, Miranda Mindlis y Martín Lema, quien también coprodujo el trabajo. “Hay que tomar lo más valioso de nuestra historia y cultura para crear algo nuevo. Recoger todo lo que dejaron tantos maestros y usar esa herramienta para hacer algo que impacte. Por eso elegimos Panda. Antes grabamos en Ion. Son lugares con mística. Estábamos ahí y alguien te decía: ‘En esa silla estuvo Spinetta grabando’. Eso se siente, está en el aire”, reflexiona.

Componer desde la intuición y el presentimiento

Un aspecto llamativo de la obra de Burgos es que buena parte de sus canciones hablan del amor, muchas compuestas antes de haber vivido esas experiencias. “''Aunque sea por hoy'' la escribí a los 16 años. Fue una de mis primeras canciones”, asegura. Y agrega: “Es imaginar, presentir, tener una antena hacia algo que después sucede. Incluso sin haberlo vivido, ya me lo había contado a mí mismo. De alguna manera, escribir esas canciones me preparó para lo que iba a pasar. Creaba personajes, fantasías, me apoyaba en otras canciones para entender cómo era que te rompieran el corazón. A los 15 años uno había vivido poco, pero también sentía que podía conquistar el mundo. Esa inocencia tiene algo muy poderoso.”

La profundidad de Desde lo profundo no reside solo en los arreglos o la producción. También está en su enfoque compositivo. Pianista desde los 4 años, su formación le dio una base sólida para entender la música desde otro ángulo. Sin embargo, relativiza el peso de la academia: “Creo que ser músico va más allá de lo estudiado. Tiene que ver con una frecuencia que uno capta emocionalmente. Podés estudiar treinta años y no transmitir nada al lado de alguien que tiene esa antena, aprende tres acordes y hace una canción hermosa. Hay algo más que saber música para que una canción acomode las cosas.”

Quizá esa filosofía explique por qué, a pesar de su juventud, nunca sintió la necesidad de correr detrás de las modas. Mientras el trap y el urbano dominaban las plataformas, él descubría discos de Charly García, Spinetta, Fito Páez o Génesis. “Cuando te subís a una movida es fácil ser uno más. Cuando no estás en eso, terminás haciendo la tuya. Y eso me gustaba. En la secundaria yo estaba conociendo los discos de Charly y de Fito mientras acá explotaban otras cosas. Les mostraba a mis compañeros y nadie me daba bola. Entonces conectaba con gente mucho más grande.”

“Para mí algo nuevo es cuando te llega. Nunca dejó de ser nuevo Charly o Spinetta porque yo los conocí en ese momento. Si eran actuales o no es otra discusión. Para mí eran nuevos. Ahí se prendió la chispa y después vino todo el resto. Nunca me interesó demasiado lo que estaba de moda.”

Esa actitud hizo que muchos lo señalaran como uno de los nombres llamados a tomar la posta del rock argentino. Los rótulos de “nuevo referente” aparecen cada vez con más frecuencia. Él escucha, agradece y sigue adelante. “Cuando te enaltecen es complicado que no te pegue un poco. Yo me sonrojo y sigo con mi vida. Hoy sos el nuevo no sé qué y mañana puede cambiar todo. Cuando algo se infla tanto también se puede desinflar rápido. Lo tomo como una caricia, no como una definición. Yo hago música porque me gusta hacerla. Porque me nace. Todo lo demás queda un poco anulado cuando la pasión es esa.”

El concierto en el Teatro Coliseo: mística y detalle

El 4 de agosto, Burgos pisará por primera vez el escenario del Teatro Coliseo con un espectáculo diseñado especialmente para el repertorio de este disco. “Queríamos un lugar que tuviera mística, historia. Este disco es muy detallista y sentíamos que era para escucharlo sentado, con la gente atenta a la música, a lo que toca cada uno. Después, si se paran y cantan, mejor todavía. Pero el teatro tiene otro respeto, otro silencio”, afirma.

La elección del Coliseo también dialoga con esa obsesión por la memoria musical argentina. “Me gustan mucho los shows performáticos, donde pasan cosas más allá de la música. No solamente seis personas tocando. Estamos armando un show histórico para nosotros. El más importante de mi vida hasta este momento.”

Para quienes deseen explorar las herramientas que acompañan esta búsqueda artística, existen opciones como pianos digitales y teclados profesionales que permiten adentrarse en la composición. Asimismo, los vinilos de rock argentino clásico son una puerta de entrada a las influencias que marcaron a Burgos.

Mientras el rock argentino busca nuevos nombres capaces de dialogar con su propia tradición sin caer en la nostalgia, Joaco Burgos parece haber encontrado un camino singular. No intenta sonar como los grandes de otra época, sino aprender de ellos para construir algo propio. Su historia demuestra que la autenticidad y la pasión pueden florecer incluso en un mundo musical acelerado, y que escuchar con atención el pasado es, a veces, la mejor manera de innovar.

Joaco Burgos: el joven rockero que reinterpreta la herencia argentina con identidad propia

Contenido original en https://www.eldestapeweb.com/cultura/joaco-burgos-joven-musico-tomo-tradicion-rock-argentino-construir-voz-propia-2026728122715

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