Muere Víctor Coyote, pionero del rock con alma latina, tras un accidente de bicicleta en Segovia
Víctor Coyote, cantante, actor, escritor e ilustrador, ha fallecido a los 67 años tras sufrir un accidente mientras circulaba en bicicleta por Segovia. El artista, cuyo nombre real era Víctor Aparicio Abundancia, nació en Tui, Pontevedra, en 1958, y dedicó más de cuatro décadas a explorar los límites entre la música popular y el rock and roll.
Coyote se convirtió en una figura de culto por su capacidad para fusionar los ritmos latinos con la energía del rock, algo que desarrolló especialmente al frente de Los Coyotes, la banda que le dio apellido artístico y que estuvo activa desde finales de los años setenta hasta comienzos de los noventa. El grupo dejó una huella profunda en el panorama español con trabajos como Mujer y sentimiento, de 1985, o Puro semental, de 1990, además de canciones tan recordadas como Esta noche me voy a bailar y 300 kilos.
Una trayectoria difícil de clasificar
Su carrera no puede explicarse solo desde los escenarios. Víctor Coyote fue un creador total: publicó libros como Cruce de perras, dirigió el documental Traballadores do contrabando, participó como actor en Átame, de Pedro Almodóvar, y compuso música para películas y series como Poquita fe. Pero su gran vocación fue siempre el dibujo y la pintura, con una producción constante de portadas de discos, ilustraciones para prensa y obras literarias.
En una entrevista concedida a EL MUNDO en 2007, coincidiendo con la publicación de su libro Servilletas, Coyote definió con claridad su posición ante el arte:
«Yo distingo mejor la imagen que el sonido, es decir, me siento más limitado en la música que en el arte visual. Con el paso del tiempo, te das cuenta de que es muy difícil hacer buenos cuadros y hacer buenas canciones».
Esa humildad y esa exigencia marcaron su manera de trabajar. A lo largo de los años, Coyote comparó en varias ocasiones su proyecto con el de Radio Futura. Según contaba, ambas bandas realizaron un viaje parecido: Los Coyotes venían del rockabilly mientras que Radio Futura venía del pop, y los dos desembocaron casi al mismo tiempo en la música popular latinoamericana. La diferencia, explicaba, estuvo en el reparto del éxito: a Santiago Auserón le tocó el reconocimiento, mientras que a él le correspondió la vida de un trabajador del arte. En sus palabras no había rencor, sino una mirada lúcida sobre los mecanismos de la industria cultural.
La cultura popular, el pop y Warhol
En su última entrevista para EL MUNDO, Coyote dejó reflexiones afiladas sobre el sentido de la música popular. Sostenía que el término pop resulta confuso porque siempre ha designado, en realidad, a la música que la gente baila en cada momento: antes eran populares Los Pecos y ahora lo es Bad Bunny. Sin embargo, relacionar a Andy Warhol con la música pop le parecía un error. Sobre Warhol confesaba una sensación parecida a la que le producía La Macarena:
«Me parece una excelente canción, además muy emparentada con Nueva Orleans, una canción de desfile del carnaval. Pero estoy un poco empachado de ella, igual que de Warhol».
También recordaba una anécdota que demuestra el poder de su canción Cien guitarras. Durante una visita de Joe Strummer a España, alguien le puso ese tema y el líder de The Clash aseguró que lo que él había contado a lo largo de tres discos estaba condensado en esa sola canción.
Contenido original en https://www.elmundo.es/cultura/musica/2026/08/13/6a7debb2fc6c8359778b459f.html
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