ZZ Top enciende el Concert Music Festival con la esencia del rock tejano
Hay bandas que trascienden generaciones sin perder ni un ápice de su personalidad. ZZ Top, el icónico trío texano, lo volvió a ratificar en el Concert Music Festival con un recital donde los riffs inconfundibles, el blues eléctrico y un catálogo de himnos universales coparon todo el protagonismo. Ante un aforo completo, la agrupación ofreció una velada directa, sin concesiones al artificio, sustentada en canciones que la historia del rock ya ha consagrado.
«ZZ Top no necesita fuegos artificiales ni coreografías: su música habla por sí sola desde hace más de cinco décadas».
Medio siglo de autenticidad inalterable
Lo que diferencia a ZZ Top de otras leyendas es la naturalidad con la que sigue sonando exactamente igual que en sus inicios. Billy Gibbons, guitarrista y cantante, lidera la formación junto a Elwood Francis al bajo —quien tomó el relevo tras el fallecimiento de Dusty Hill en 2021— y Michael Monahan a la batería, sustituto temporal de Frank Beard. A pesar del cambio de componentes, la química sobre las tablas permanece intacta.
Su puesta en escena sorprendió por un aire más desenfadado y callejero, con grafitis decorando el escenario y patinetes como parte del atrezo. Una decisión estética que subraya la actitud gamberra y auténtica que siempre ha caracterizado a la banda.
- Billy Gibbons — guitarra y voz (76 años, pero con un groove que no decae)
- Elwood Francis — bajo (heredero del legado de Dusty Hill)
- Michael Monahan — batería (ocupando temporalmente el sitio de Frank Beard)
Un repertorio con alma de carretera
El concierto arrancó sin titubeos con Got Me Under Pressure y I Thank You, una versión del clásico de Sam & Dave. Desde el primer compás quedó claro que el trío no iba a regalar ni un segundo de tregua. A continuación, dos joyas del blues rock tejano: Waitin'' for the Bus y Jesus Just Left Chicago, que mantienen viva esa fusión única entre raíces sureñas y electricidad rock.
La selección de temas alternó éxitos indiscutibles con cortes menos habituales, pero siempre dentro del ADN de la banda. Gimme All Your Lovin'', Pearl Necklace, I''m Bad, I''m Nationwide o My Head''s in Mississippi mantuvieron al público entregado, aunque quizás en algunas fases resultó demasiado estático. Además, Brown Paper Bag —perteneciente a la carrera en solitario de Gibbons— ofreció un guiño a la faceta más personal del guitarrista.
Un aspecto que sigue fascinando es la aparente facilidad con la que ZZ Top hace sonar cada composición. El estilo de Gibbons continúa siendo reconocible desde el primer acorde de guitarras eléctricas que han marcado época, aunque su voz, lógicamente, ya no posee el brillo de antaño: a sus 76 primaveras, es comprensible y no empaña el disfrute.
Bises de leyenda
Tras el amago de despedida, regresaron para los bises. Abrieron con Brown Sugar, siguieron con Tube Snake Boogie, Thunderbird y, como no podía faltar, La Grange. Este último tema, historia viva del rock, provocó la ovación más intensa de la noche. La banda se retiró dejando la sensación de que el tiempo no pasa para los que saben rockear con verdad.
Contenido original en https://www.andaluciainformacion.es/articulo/cadiz-suena-bien/zz-top-convierte-concert-music-festival-templo-rock-sureno/202607261733373441713.html
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en [email protected].
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact [email protected].